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MANIFIESTO ALIANZA BALEAR CONTRA LA POBREZA 2011

Las ONG, sindicatos, asociaciones y movimientos ciudadanos que formamos la Alianza Balear contra la Pobreza,
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DENUNCIAMOS las consecuencias de la mal llamada “crisis” sobre las personas más vulnerables en todo el planeta. Así, más de 1.400 millones de personas viven en la pobreza extrema y este año pasará a la historia por la primera gran hambruna del siglo XXI, que afecta a 11 millones de personas. ¿Dónde está aquel compromiso firmado en el año 2000 por 198 jefes de estado que se comprometieron a reducir a la mitad el hambre en el mundo para el 2015?
 
En nuestro ámbito estatal y local, se aplican recortes en sectores tan básicos como la sanidad o la educación y se anulan y recortan convocatorias de subvenciones a las entidades no lucrativas. Mientras, se subvenciona a los bancos y se proponen nuevas inversiones millonarias en defensa y gasto militar.
 
¿Dónde está el compromiso de “Pacto Contra la Pobreza” aprobado por unanimidad en el Pleno del Ayuntamiento de Palma del día 31 de enero de este año 2011? ¿Dónde están los compromisos pre-electorales firmados por los principales partidos políticos antes de las elecciones, en el que se comprometían a no aplicar recortes sociales y a respetar y apoyar a las organizaciones de la sociedad civil en la lucha contra la pobreza y el apoyo a los sectores sociales más vulnerables?
 
Somos la primera generación capaz de acabar con el hambre en el mundo, técnicamente tenemos todos los recursos para hacerlo, sólo la ambición desmesurada de algunos lo impide. Si los obstáculos son políticos las soluciones también tiene que serlo. Por eso surgen preguntas importantes sobre quién tiene realmente el poder y si los elegidos en las urnas realmente nos representan.
 
Por encima de esas dudas, la unidad de los pueblos, del Norte, del Sur, del Este y del Oeste, a través de sus movimientos sociales, es el contrapoder real que puede cambiar esta la situación. Pero para lograrlo tenemos que ser aún muchos más y no podemos caer en la trampa de la división, por eso decimos:
 
-         No a los recortes sociales que afectan en todos los ámbitos de nuestro territorio local y estatal, pero también
-         No a los recortes de la ayuda al desarrollo destinada a compensar el saqueo de los pueblos más empobrecidos del planeta, y
-         No a la idea de que la inmigración debe ser rechazada en tiempos de “crisis”. No son los inmigrantes los que nos empobrecen, son las empresas de calificación y los grandes poderes financieros, ayudados por los poderes políticos, cómplices o cobardes, los que empobrecen  a todos los sectores populares en todo el planta.
 
Tampoco podemos aceptar que mientras a las asociaciones basadas en el voluntariado se nos imponen leyes que nos obligan a poner recursos monetarios propios y se nos castiga severamente si no se justifican los proyectos con el mínimo detalle, a los bancos que han empobrecido a todo el mundo se les entregue, a cambio de su fracaso, millones de euros de subvenciones que no justifican, mientras se reparten dividendos y bonus entre sus directivos.
 
Por eso exigimos a los gobernantes, mundiales, estatales y locales:
 
1.- Que la lucha contra la pobreza sea una política de Estado que alcance a todos los niveles de representación institucional, independientemente del grupo político que esté en el poder. Comenzando por respectar los Pactos y acuerdos pre-electorales firmados con las organizaciones sociales. Que no jueguen con los votos, porque como ciudadanos comprometidos vamos a hacer un seguimiento de todos los acuerdos.
 
2.- El cumplimiento irrenunciable del 0’7% del RNB para el 2015. Además, que la ayuda al desarrollo, esté rigurosamente supeditada al objetivo de lucha contra la pobreza y  de justicia social global y no a otro tipo de objetivos.
 
3.- Que se tomen las medidas necesarias para garantizar el cumplimento de los Derechos Humanos, que no son un lujo propio solamente de épocas de prosperidad sino una prioridad incuestionable. Por eso exigimos que se eliminen los abusos sobre las personas que viven en pobreza y los discursos que tienden a criminalizarlas, relacionando insistentemente a los sectores sociales y a los barrios más vulnerables con la delincuencia y el crimen o respaldando discursos xenófobos y racistas de personas y organizaciones que incitan al odio y a la exclusión social.
 
4.- Que se promueva una reflexión ciudadana sobre lo que supone nuestro modelo actual de producción y consumo como valores dominantes y la necesidad urgente de hacer emerger valores como la solidaridad y la justicia social.
 
5.- Que se revisen los compromisos internacionales, en relación al comercio, las medidas que se adoptan en la UE, la deuda externa y otras que generan desigualdades y pobreza.
 
6.- Que se regulen los mercados financieros y se controle a las instituciones financieras que son las causantes de la crisis, apoyen la creación de un impuesto a las transacciones financieras internacionales, la eliminación de los paraísos fiscales y centren sus esfuerzos en perseguir la evasión fiscal de las grandes fortunas.
 
7.- Que garantice el empleo digno para todas las personas. No se puede aceptar que mientras se aumentan ganancias, con la excusa de la crisis, se despidan trabajadores y trabajadoras, no se contraten nuevos o se pague peor. No al enriquecimiento a costa del empleo digno. Que no se use a la inmigración para reventar los precios del empleo, los inmigrantes no son mano de obra, también son personas.
 
8.- Que se adopten las medidas para frenar el cambio climático y garantizar la sostenibilidad medioambiental.  
 
9.- Que se ponga fin a la participación en guerras que no tienen nada de humanitarias y se impulse la reducción del gasto miliar que sólo sirve para provocar nuevos conflictos y promover un enriquecimiento criminal.
 
La ciudadanía exige que, pese a la mal llamada crisis, se apoye la ayuda al desarrollo y se promueva un cambio en el modelo económico, en el sistema de valores y el cumplimiento de la normativa internacional. Las personas tienen que estar por encima de los mercados y se tienen que cumplir las promesas para erradicar la pobreza en todo el mundo y garantizar el respeto y la dignidad para todas las personas que habitan el planeta.